Las autoridades federales han confiscado un total de 46 vehículos, así como armas y tres inmuebles vinculados al Cártel de Sinaloa en una operación llevada a cabo en Durango.
De acuerdo con información publicada por, la acción se realizó en el marco de los esfuerzos del gobierno para combatir la violencia y las actividades delictivas en la región. La incautación de estos bienes representa un golpe significativo a la infraestructura del cártel.
El incidente tuvo lugar el 26 de junio de 2026, cuando las fuerzas de seguridad implementaron un operativo en varias localidades del estado, lo que subraya la creciente atención que se está prestando a la actividad criminal en el área.
La relevancia de esta operación radica en el intento de las autoridades por desmantelar las redes de narcotráfico que afectan a las comunidades locales, así como en la recuperación de activos que podrían ser utilizados para financiar actividades ilícitas.
Esta incautación también se enmarca dentro de una serie de acciones que buscan desarticular las operaciones del Cártel de Sinaloa, uno de los grupos criminales más poderosos de México.













