El gobierno federal de México anunció un plan para aumentar la capacidad hospitalaria del país, con el objetivo de pasar de cerca de 99 mil a 106 mil camas disponibles. Sin embargo, a pesar de esta mejora, la cantidad de camas seguirá estando por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

De acuerdo con información publicada por Reforma, este incremento en la infraestructura hospitalaria se da en un contexto donde la demanda de servicios de salud ha crecido significativamente, especialmente tras los retos que presentó la pandemia de COVID-19.

Aumentar el número de camas es un paso importante para mejorar la atención médica en el país, pero el hecho de que se mantenga por debajo del estándar de la OCDE indica que aún hay mucho trabajo por hacer en el sistema de salud mexicano.

La relevancia de esta medida radica en la necesidad urgente de fortalecer los servicios de salud, sobre todo en áreas donde la población ha enfrentado históricamente dificultades para acceder a atención médica adecuada.

Este anuncio se produce en un momento crítico para el sistema de salud del país, donde se requieren inversiones y políticas efectivas para garantizar que más ciudadanos tengan acceso a cuidados de salud esenciales.

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