La Presidenta ha delegado a las empresas la responsabilidad de decidir si implementan el home office o ajustan los horarios laborales para que los trabajadores puedan disfrutar de los partidos del Mundial.
De acuerdo con información publicada por, esta decisión busca facilitar que los empleados sigan el evento deportivo sin afectar sus obligaciones laborales. La medida se anunció el pasado 4 de junio de 2026, justo antes del inicio del torneo.
Este enfoque flexible podría beneficiar a muchos trabajadores que desean disfrutar de los partidos sin la presión de la jornada laboral tradicional. Sin embargo, también plantea interrogantes sobre la organización del tiempo de trabajo y los derechos de los empleados durante el Mundial.
La relevancia de esta decisión radica en la importancia cultural y social del Mundial en México, donde el fútbol es una pasión que une a millones de personas.













