Las autoridades han desmantelado cuatro presuntos centros de huachicol en México, involucrando a la FGR, SSPC, GN y Pemex.
Las operaciones se llevaron a cabo en tres estados: San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos.
Este operativo se realizó con el objetivo de combatir el robo de combustible, una actividad ilegal que ha afectado considerablemente la economía del país.
El desmantelamiento de estos centros es parte de un esfuerzo mayor por erradicar el huachicol, que ha sido un problema persistente en la región.
La colaboración entre diversas autoridades es clave para abordar este tipo de delitos y garantizar la seguridad y la legalidad en el sector energético.













