Los gobiernos de Guanajuato y Zacatecas han decidido mantener abiertas las ‘escuelas militarizadas’, a pesar de la orden emitida por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para su cierre o modificación.
La controversia surge en un contexto donde la SEP busca regular el funcionamiento de estas instituciones, argumentando la necesidad de garantizar un modelo educativo más inclusivo y menos militarizado.
Las ‘escuelas militarizadas’ han sido objeto de debate por su enfoque en la disciplina y el orden, lo cual ha generado opiniones divididas entre padres y educadores.
Este asunto es relevante dada la creciente preocupación por la militarización de la educación en México, un tema que ha ganado atención en los últimos años.
La decisión de ambos gobiernos estatales refleja una postura de resistencia ante las directrices federales, lo que podría tener implicaciones más amplias en el futuro de la educación en el país.













