El jefe de la DEA, Terry Cole, realizó una visita no anunciada a México, donde se reunió con Omar García Harfuch, el actual secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.

Este encuentro, que no fue previamente divulgado, se llevó a cabo en un contexto de creciente colaboración entre las autoridades estadounidenses y mexicanas en temas de seguridad y combate al narcotráfico.

La relevancia de esta visita radica en la importancia de las relaciones bilaterales para abordar los desafíos de la delincuencia organizada en ambas naciones.

Además, la reunión podría indicar un enfoque renovado en la cooperación bilateral, especialmente en áreas críticas como la seguridad pública y la lucha contra el tráfico de drogas.

Este tipo de encuentros secretos suelen ser estratégicos, ya que permiten a los funcionarios discutir temas sensibles sin la presión del escrutinio público inmediato.

La visita de Cole, aunque discreta, pone de manifiesto los esfuerzos por fortalecer los lazos en materia de seguridad entre México y Estados Unidos.