Tenemos claro que la solvencia económica no es casualidad, es producto del trabajo y el esfuerzo familiar.

La mayoría de nuestros problemas económicos están relacionados con nuestra indisciplina y con la carencia de aprendizajes sobre administración financiera, pero sabemos que nadie nos enseñó a administrar adecuadamente nuestro dinero.

Sin duda inculcar esta educación a las nuevas generaciones debe ser una prioridad para todos.

Y para ello, debemos afrontar el reto; manteniendo una actitud positiva hacia la vida, enseñarles a disfrutar lo que se tiene, a sentir abundancia y seguridad en sí mismos, así como enseñarlos a manejar adecuadamente los recursos que se tienen.

¿Cuáles son los principios que debemos enseñarle a nuestro a los pequeños?

Cultiven el hábito de la lectura

Si entienden con claridad lo que leen, será mucho más fácil conocer y aprender sobre temas financieros.

Enséñales matemáticas financieras

Tal vez suena muy complicado eso de «matemáticas financieras» pero no es otra cosa que aprender a usar en el día a día, a sacar porcentajes para reconocer descuentos o cobros, háblales de las tarjetas de crédito y su uso correcto, por ejemplo.

Dedicar tiempo y esfuerzo al trabajo y al estudio

Las cosas buenas no llegan gratis ni son producto de la casualidad, son el resultado del esfuerzo y la constancia, un esfuerzo extra puede hacer la gran diferencia en su aprovechamiento académico y por lo tanto financiero.

Abrir una cuenta bancaria en la adolescencia

Los resultados de PISA confirman que aquellos estudiantes que desde chicos comenzaron usar los servicios bancarios como una tarjeta de ahorro, podrán entender mucho mejor varios principios financieros a parte de adquirir buenos hábitos como el ahorro.

Tomar decisiones financieras en familia

Si los hijos aprenden viendo a sus padres cómo resuelven los gastos de casa, cómo lo administran y llegan a cuerdos para su administración y cuidado, serán personas que cuidarán de sus bienes. No serán despilfarradores y su futuro económico será mucho más estable.

Poner metas que incluyan retos

Por ejemplo, ahorrar luz eléctrica, ahorrar agua, juntar dinero para algún actividad familiar, para lograr una compra o ayudar a alguien, todo esto, no hará nada más que educar y templar a los más pequeños para su vida futura.

Hacer presupuestos

Y apegarse a ellos, les dará mucha seguridad y fortalecerá su carácter. Recuerda. Quien puede controlar su cuerpo y su cartera, tendrá éxito en la vida.

Háblales de las deudas, el crédito y el interés

Sin ánimos de espantar pero sí de enseñar a los niños sobre estas cuestiones para que les sean términos familiares y de fácil comprensión y aplicación.

Buenos hábitos financieros

Enseña a tus hijos a trabajar, ganarse el dinero, administrarlo con sabiduría, ahorrar y ser generosos, si logras esto, tus hijos nunca serán pobres ni tendrán necesidades.

No dar demasiado peso emocional al dinero

Hay una frase graciosa que dice: «El dinero no es la felicidad ¡pero sí que ayuda mucho!» El dinero es importante pero no lo es todo. Habrá veces que no se podrá comprar o tener todo lo que se desea y eso no deberá hacernos sentir mal ni menos importantes.

Como ves todos estos principios debes ser base para inculcarles y darle una buen educación financiera. Hacer esto con tus hijos será la diferencia en su futuro.

Fuente.

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