En una operación de alta precisión, elementos de la Fiscalía General de la República (FGR) llevaron a cabo un cateo en el municipio de Santa Catarina, Nuevo León, que resultó en el desmantelamiento de una sofisticada infraestructura dedicada al robo de combustible. Durante la diligencia, realizada este 8 de mayo, las autoridades federales localizaron una toma clandestina conectada a los ductos de Pemex, la cual era operada a través de un túnel oculto bajo una propiedad aparentemente abandonada. Este hallazgo representa un golpe certero a las redes de «huachicol» que operan en la periferia del área metropolitana de Monterrey.
El operativo fue el resultado de semanas de trabajos de inteligencia y denuncias anónimas que alertaron sobre movimientos inusuales de vehículos de carga en la zona. Al ingresar al inmueble, los agentes de la FGR descubrieron un túnel reforzado con estructuras de madera y ventilación artesanal que conducía directamente al ducto principal. Además de la toma, se aseguraron contenedores de gran capacidad, mangueras de alta presión y herramientas especializadas para la extracción ilícita de hidrocarburo. La zona quedó bajo resguardo de la Guardia Nacional y personal de seguridad física de Pemex para proceder con la clausura definitiva de la perforación.
Hasta el momento no se han reportado personas detenidas, pero la FGR ha iniciado una carpeta de investigación para dar con los responsables de esta infraestructura criminal. Las autoridades advirtieron sobre el peligro que estas instalaciones representan para la población civil, debido al riesgo de fugas o explosiones en zonas habitacionales. Este cateo subraya la persistencia del robo de combustible en la región y la necesidad de una vigilancia constante en los municipios por donde atraviesa la red de ductos. La inhabilitación del túnel en Santa Catarina es un paso más en la estrategia federal para reducir las pérdidas de la petrolera estatal y garantizar la seguridad pública en Nuevo León.











