Morena ha tomado una postura firme al rechazar que el caso de Ruffo sea considerado como una persecución política.
De acuerdo con información publicada por, el partido se ha manifestado en apoyo a la investigación realizada por la Fiscalía General de la República (FGR) y ha criticado al PRIAN por lo que considera una doble moral en su discurso.
Este pronunciamiento se da en un contexto donde diversos actores políticos han cuestionado las acciones legales en torno a Ruffo, sugiriendo que estas son motivadas por intereses políticos.
La relevancia de este caso radica en las implicaciones que puede tener sobre la confianza pública en las instituciones y la percepción de justicia en el país.
Morena insiste en que la transparencia y el debido proceso deben prevalecer, reafirmando su compromiso con la legalidad.













