La decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de recortar el ciclo escolar 2026 para acomodar la logística del Mundial de la FIFA no ha sido bien recibida por todos los sectores. Este 8 de mayo, un exsecretario de Educación Federal emitió duras críticas contra la medida, calificándola como un «error estratégico» que prioriza el entretenimiento sobre el aprendizaje. En sus declaraciones, el exfuncionario advirtió que México todavía arrastra las secuelas del rezago educativo provocado por la pandemia, y que restar semanas de clase solo profundizará las brechas de conocimiento entre los estudiantes mexicanos y sus pares internacionales.
La crítica se centra en que, si bien el Mundial es un evento de gran relevancia económica y turística, la educación básica no debería ser la moneda de cambio para resolver problemas de tráfico o infraestructura urbana. Según el exsecretario, el calendario escolar debería ser sagrado y las soluciones logísticas para el torneo tendrían que buscarse en otros ámbitos, como el trabajo remoto o el ordenamiento del transporte, sin sacrificar horas de aula. «Estamos enviando el mensaje equivocado a las nuevas generaciones: que el fútbol es más importante que la formación académica», señaló de manera tajante durante una entrevista radiofónica.
Además, cuestionó la viabilidad de «compactar contenidos» en menos tiempo, argumentando que esto genera una carga de estrés innecesaria tanto para docentes como para alumnos, resultando en un aprendizaje superficial. Diversas organizaciones de la sociedad civil se han sumado a este descontento, exigiendo a la SEP que presente un plan de recuperación de horas para el próximo ciclo escolar. Mientras el gobierno federal defiende la medida como necesaria para la organización nacional, el debate sobre el valor de la educación frente a los grandes eventos masivos sigue creciendo, poniendo en tela de juicio si México está tomando las decisiones correctas para su futuro académico.













