En un golpe significativo contra la corrupción, la Fiscalía General de la República (FGR) ha ganado finalmente la disputa legal por la residencia de Emilio Lozoya Austin, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex). Este 8 de mayo de 2026, las autoridades judiciales determinaron que el inmueble, ubicado en el exclusivo sector de Lomas de Bezares en la Ciudad de México, pase a ser propiedad de la nación de manera definitiva. La propiedad ha sido un símbolo central en las investigaciones sobre el caso Agronitrogenados, vinculada directamente con los presuntos sobornos recibidos por el exfuncionario para facilitar la compra de la planta chatarra a sobreprecio.
El fallo judicial desestima los recursos de apelación presentados por la defensa de Lozoya, quienes argumentaban vicios en el proceso de extinción de dominio. La FGR logró acreditar que los fondos utilizados para la adquisición de la lujosa vivienda provinieron de transferencias ilícitas realizadas por la empresa Altos Hornos de México (AHMSA) a cuentas relacionadas con Lozoya y sus familiares. Este decomiso representa no solo una victoria jurídica para el gobierno federal, sino también un mensaje contundente sobre la recuperación de activos obtenidos de manera ilícita durante administraciones pasadas.
La residencia, valuada en varios millones de dólares, se integrará al patrimonio administrado por el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP). Se espera que en los próximos meses se determine si el inmueble será subastado o destinado a fines de utilidad pública. Mientras tanto, el proceso penal contra Emilio Lozoya continúa su curso, con la fiscalía buscando sentencias que garanticen la reparación del daño al erario público. Este movimiento refuerza la narrativa de la lucha contra la impunidad en casos de alto perfil, marcando un hito en la recuperación de bienes vinculados a la red de corrupción que afectó profundamente a la petrolera estatal mexicana.













