No escaparon. Los cuatro responsables del asesinato de una familia entera en Azcapotzalco ya están detenidos, y lo que les viene encima dentro del sistema de justicia es muy serio.
Las autoridades de la Ciudad de México confirmaron la captura de los cuatro implicados en uno de los crímenes más impactantes de lo que va del año. El cargo que enfrentan es homicidio calificado, y en México eso no es cualquier cosa: las penas van de 20 hasta 60 años de prisión. Y eso es por víctima. Como aquí hay una familia entera, los cargos se acumulan y el panorama para los detenidos se pone muy oscuro.
Los especialistas en derecho penal son claros: en casos con varios agravantes, como el número de víctimas y la forma en que ocurrieron los hechos, el Ministerio Público puede ir por la pena máxima sin dudar. La balanza de la justicia en este caso pesa demasiado como para que salgan pronto.
El proceso apenas arranca: primero pasan ante un juez de control, después viene la vinculación a proceso, la investigación complementaria y finalmente el juicio oral. Cada paso puede sumar más años a su condena.
La Fiscalía de la CDMX sigue trabajando el caso y no descarta más detenidos. La familia merece justicia, y todo indica que esta vez el sistema va a responder.













