El senador morenista Enrique Inzunza ha acumulado 11 días de ausencia en el Senado, lo que ha generado preocupación entre sus colegas y la ciudadanía.
De acuerdo con información publicada por Reforma, Inzunza, quien enfrenta acusaciones de narconexos, no ha asistido a sus labores legislativas desde hace más de una semana. Su oficina permanece cerrada, con solo su equipo presente.
Esta situación es relevante dado el contexto en el que se encuentra el Senado, donde la falta de asistencia puede afectar el quórum y la toma de decisiones importantes.
El caso de Inzunza ha suscitado un debate sobre la responsabilidad de los legisladores y sus obligaciones frente a los ciudadanos.
La ausencia prolongada de un senador en funciones también plantea interrogantes sobre la transparencia y la rendición de cuentas en el servicio público.
Consulta la publicación original en Reforma.













