El desabasto de agua se ha consolidado como uno de los retos más críticos para la actual administración. En su reciente visita a Atenco, Estado de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió un mensaje de esperanza y compromiso técnico al asegurar que su gobierno implementará soluciones de fondo para la crisis hídrica que afecta a la región. Ante una comunidad que históricamente ha luchado por la defensa de su territorio y recursos naturales, la mandataria enfatizó que el acceso al agua es un derecho humano que debe ser garantizado por el Estado.
Rescate de cuencas y tecnificación El plan propuesto por Sheinbaum no se limita a medidas paliativas de corto plazo. La estrategia incluye el rescate de las cuencas de la zona y la tecnificación del riego agrícola, permitiendo que el agua se utilice de manera más eficiente y se recuperen los mantos acuíferos que han sido sobreexplotados durante décadas. En Atenco, el tema del agua está íntimamente ligado a la memoria del Lago de Texcoco; por ello, la presidenta destacó que cualquier proyecto hídrico se realizará de la mano con los pueblos originarios, respetando su autonomía y conocimientos ancestrales.
Justicia social para el Estado de México «No venimos solo a prometer, venimos a dar soluciones», afirmó Sheinbaum frente a los pobladores. La mandataria explicó que se realizarán inversiones significativas en infraestructura para la captación de agua de lluvia y el tratamiento de aguas residuales. Estas acciones buscan no solo abastecer a los hogares, sino también revitalizar la actividad agrícola que es el motor económico de Atenco. La justicia social, según la presidenta, empieza por asegurar que cada familia tenga acceso a agua potable de calidad sin importar su ubicación geográfica.













