Primero que nada debes saber que la producción de leche se regula mediante la demanda del bebé, a más demanda más producción de leche. … Llamamos crisis, brotes o escalones de crecimiento a las situaciones donde el bebé parece no estar conforme con la producción de leche de su madre.

Los brotes de crecimiento, que suelen ocurrir durante los dos primeros años de vida del bebé, se manifiestan porque de repente notamos que el pequeño ha adquirido nuevas habilidades o porque sus necesidades cambian.

Todos los bebé suelen tener brotes de crecimiento, pero entonces ¿cómo los podemos reconocer? Cada niño es diferente, pero por norma suele producirse uno de estos brotes o «estirones» una vez cada mes. Los pediatras tienen parámetros estadísticos, que utilizan para reconocer que el crecimiento del recién nacido sea el adecuado, como que sea el doble de grande a cuando nació cuando cumpla el cuarto mes, o que sea tres veces más grande cuando haya cumplido el año. Los padres por su parte, pueden guiarse por lo que ahora os explicamos para que sepamos si nuestro bebé ha tenido también un brote de crecimiento.

Tu bebé tiene hambre constantemente:  Justo cuando crees que has establecido una rutina de alimentación para el bebé, comienzas a notar que este de repente quiere comer todo el día o al menos cantidades diferentes de lo que has decidido proponer. Seguramente, si te encuentras dando el pecho, notarás que necesita más cantidad de leche o más tiempo amamantando para sentirse saciado.

Los tiempos de sueño de tu bebé cambian : El sueño juega un papel vital en la producción de la hormona de crecimiento primaria, de modo que es posible que tu bebé haya conseguido por fin dormir durante más tiempo por la noche, o quiera dormir más tiempo durante la siesta.

Tu bebé está más cansado de lo habitual:  Esto podría ser un subproducto de los dos primeros signos: el bebé generalmente tiene más hambre o tiene más sueño y todo a la vez suele traducirse en que se manifieste más cansado.

Tu hijo adquiere nuevas habilidades: Es un poco difícil conectar la nueva habilidad del niño, como aplaudir o agarrar un juguete como un brote de crecimiento específico. Pero el cerebro de un niño se expande físicamente junto con el resto de su cuerpo a medida que aprende a navegar por el mundo y por ello nos sorprenderá con cosas como las señaladas.

En el caso de que hayas notado otros cambios que te hagan dudar o si de repente no notas nada de lo señalado, será bueno que consultes al pediatra, que como decimos tiene sus propios signos para establecer si el desarrollo del bebé es o no, el adecuado.

 

 

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