El mundo, de a poco, toma conciencia de que ciertas actitudes que estaban naturalizadas, en realidad son un acto de abuso. La industria del cine de EEUU es quizá donde se posa la mirada con mayor foco por estos días, pero no es algo exclusivo de ese ámbito.

Mientras crecí, en Argentina, los únicos forros que conocía eran las sobrecubiertas de los cuadernos y libros escolares. Después me enteré que los preservativos son llamados del mismo modo.

En el ámbito laboral, el forro es aquel que está atento a las actitudes ajenas para luego hacer comentarios que derivan en algún perjuicio para sus compañeros. Tienen un rol higiénico similar, pero para con el funcionamiento de la empresa y por lo general, del mismo modo que los preservativos, se usan y se tiran.

En la jerga rapera de Argentina, forrear no implica tratar mal a alguien. Es desplegar un nivel artístico y de glamour con gran nivel y altura. Por eso, forrear en el escenario no implica de manera inapelable que se sea un forro.

Ser un forro, según el diccionario, es ser mala persona.

El objetivo de Tu ídolo es un forro, es exponer a personajes famosos por el talento con que realizan sus actividades, pero que han cometido un acto de aberración sexual. Explican que empoderarlos en el pedestal de prestigio, reconocimiento y dinero desde el que actúan abusivamente, implica en cierto modo avalar sus acciones.

Si bien, por el origen del sitio, hay muchas personas argentinas, expone a personajes internacionales como Cristiano Ronaldo, Pablo Neruda, Jimmy Page y muchos más.

Mientras recorría la lista, atravesé por un valle de desencanto, entre mesetas de bronca y ríos de asco. También sorpresa, al ver a muchas personas con un talento admirable, que también son unos forros.

A veces cuesta separar el artista y su obra, de la persona mundana y terrenal, simplemente porque se comporta de manera reprobable.

Cada entrada del sitio hace una breve reseña de las acusaciones que pesa sobre cada personaje, con algunos links a notas periodísticas que ofrecen más detalles, además de ser un documento que justifica su presencia.

Muchas de las acusaciones son de larga data, pero eso no significa que sea menos grave la sensación de repudio que generan. Tiendo a pensar, y no a modo de excusa, que antes no había registro de que ciertas actitudes eran en realidad, ni más ni menos, que un abuso. Pero lo cierto es que lo son, y si bien la cultura no tenía asimilada la negatividad del concepto, aun así las víctimas atravesaron las angustias y secuelas que generan estas acciones.

Puedes revisar, con dolor, si tu ídolo es un forro, aquí.

 

 

Fuente.

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