Bajo la magia de la luna creciente, el aquelarre se abrió en el corazón de la ciudad para exigir justicia para las víctimas de feminicidio, para las mujeres que han sufrido abuso sexual, para las desaparecidas y violentadas en el Estado de México.

Tomadas de la mano, 20 activistas, vestidas de brujas y catrinas, caminaron en círculo para conectarse con el universo.

“Muchas muertas han quedado en el olvido ya”, cantaban unísono las mujeres con el ruido del caracol, durante la ceremonia prehispánica.

“Soy hija de la luna y también del sol. Justicia por todas aquellas a las que le han quitado la voz, justicia por todas aquellas que les han dicho locas”, repetían las participantes.

“Con esta ceremonia pedimos frenar la violencia, ésta es la manera en que nos comunicamos con nuestras ancestras”, platicó Wendy Sánchez, activista.

Con la consiga “Somos brujas somos el aquelarre”, anoche las activistas recordaron sus orígenes.

“Eres bruja tú, yo, pero no lo recordamos, no tenemos presente lo que significa ser mujer en este mundo, es tener cuidado en nosotras mismas y después en los demás”, explicó.

“Decimos que todas somos brujas porque tenemos el conocimiento adquirido, esa sabiduría, esas vivencias de nuestros ancestros, de nuestras abuelas, que estaban conectadas directamente con la madre tierra”, añadió.

Fuente.

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