¿Sientes que tu recibo de luz llega muy alto? Muchas veces no lo sabemos, pero todos los aparatos eléctricos consumen energía aún estando apagados. Por esto te presentamos estos consejos, que te ayudarán a disminuir el gasto de energía de tus electrodomésticos -lo que también te ayudará a la hora de pagar las cuentas del mes.

1. Usa No-breaks y Multicontactos

Para empezar, ¿cuál es la diferencia?
El No-break es una fuente de energía de respaldo; una especie de batería recargable gigante. Puedes conectar ahí varios aparatos, preferentemente aquellos que puedan dañarse cuando hay un corte súbito de energía como las computadoras, videojuegos, televisiones o refrigeradores; el no-break proveerá energía de emergencia que te permitirá apagar correctamente el aparato mientras vuelve la electricidad -algunos proveen desde unos minutos hasta casi una hora, según el modelo y la cantidad de aparatos conectados.
Por su parte, un multicontacto es, tal cual, una barra para conectar más de un aparato a la misma fuente de poder; cuando algunos aparatos sobrecargan un estándar seguro de energía, el multicontacto «se bota», es decir, se apaga, impidiendo el gasto.
Usar cualquiera de los dos te permitirá «desconectar» múltiples aparatos con sólo apagar el interruptor si saldrás de casa.

2. No planches «en abonos»

Las planchas funcionan con una resistencia (al igual que las tostadoras, sandwicheras y wafleras) que es una pieza delgada de metal conductor que se calienta a altas temperaturas; las resistencias requieren mucho calor, por lo que consumen mucha energía. Por eso, es recomendable que planches la mayor cantidad de prendas posibles de un jalón, comenzando por las telas más delicadas (que requieren menos calor) y escalando según el calor requerido, para que la temperatura aumente de manera gradual y optimices tu consumo de electricidad.

3. Aprovecha la luz natural

Aunque las lámparas pueden ser cómodas para iluminar las habitaciones, es mejor evitarlas a menos que sea necesario. Aprovecha las ventanas y puertas tanto como puedas: utiliza cortinas traslúcidas, no coloques enfrente muebles que las obstruyan y favorece los colores claros en tus paredes para que reflejen la luz. Y ya que hablamos de lámparas, favorece los focos ahorradores o de LED: en principio son un poco más caros que los tradicionales, pero desquitan su costo en la duración y el consumo de energía.

4. Cuida tu refrigerador

Este aparato es la prueba contundente de que lo que importa es lo de adentro… ¡pero es el que más energía consume! Si tu refri es de los que hace escarcha, descongélalo cuando la capa de hielo rebase los 5 mm (más o menos el ancho de un dedo meñique). Procura no colocarlo cerca del horno o de la estufa, pues las diferencias de temperatura pueden afectar el ciclo refrigerante. Sobre todo, no guardes alimentos muy calientes, pues tendrá que trabajar de más para nivelar la temperatura interna e incluso puedes romper tus contenedores por el choque térmico.

5. Aguas con tu lavadora

Evita usar agua caliente al lavar: además del gas que ahorrarás, configurar tu lavadora para que use agua fría disminuirá la cantidad de energía que consume. No dependas mucho de las funciones de secado ni dupliques los ciclos de centrifugado: aprovecha el calor solar para secar tus prendas. También te ayudará a ahorrar agua si remojas tus prendas antes de lavar y utilizas para el lavado el agua del remojo. Por último, procura llenar la lavadora en cada carga, así la utilizarás menos.

Con estos consejos puedes comenzar a ahorrar energía, lo que se verá reflejado en tu bolsillo y ayudará al medio ambiente ¡es una gran oferta!

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