A todas las mujeres embarazadas se les recomienda practicar algún tipo de ejercicio físico para estar en forma, ya que el parto supone un extraordinario esfuerzo físico. Sin duda, caminar también es muy beneficioso durante el embarazo, aún recordamos los largos paseos que dábamos esperando el feliz acontecimiento.

Las futuras mamás que antes de quedarse embarazadas realizaban alguna actividad deportiva, pueden continuar con ella si el médico no ve ninguna posible contraindicación. Pero también puede existir el caso contrario, las mujeres que no hacían ninguna actividad física antes del embarazo, en este caso no es recomendable empezar a realizar deporte bruscamente, pero en su lugar, sí se debe caminar.

En un principio, todas las embarazadas pueden caminar siempre y cuando no exista alguna contraindicación y el ginecólogo mande reposo absoluto. Caminar comporta muchos beneficios para la salud, desde facilitar la circulación sanguínea hasta relajar tensiones. Es muy saludable dar largos paseos por la orilla de la playa o por un bosque llano, evitando siempre los terrenos accidentados para prevenir posibles caídas y tropezones a causa de la torpeza durante el embarazo. Si estás en la ciudad, el mejor lugar es un parque, buscando que no haya aglomeraciones de gentío y la menor contaminación posible a causa del tráfico.

Cuando no se está acostumbrada a caminar, conviene empezar poco a poco, una sesión inicial de ½ hora alternado los días e ir aumentando la duración hasta llegar a un paseo diario o como mínimo, lo que recomiendan los especialistas, cuatro paseos por semana. La duración ideal de estos paseos debería ser de una hora, pero sin que aparezca el cansancio.

Si además de caminar quieres llevar a cabo otro tipo de ejercicio y no sabes por cuál podrías compaginar tus caminatas, te recomendamos las siguientes actividades deportivas beneficiosas para tu salud:

  • Inscribirte en una clase de aerobics de bajo impacto o seguir un DVD de ejercicios. Busca los que están hechos específicamente para mujeres embarazadas.
  • Natación. Es una excelente actividad porque permite trabajar todo el cuerpo pero pone poquísima presión sobre las articulaciones. Además, tiene la ventaja de que en el agua flotas y te sientes ligera, lo cual alivia temporalmente la incomodidad provocada por tu pancita cuando ya está más grande.
  • Yoga prenatal y estiramiento. Estas dos actividades alivian la tensión y ayudan a mantener el cuerpo flexible y fuerte.
  • El baile es un buen ejercicio cardiovascular. Bailes como el belly dance y la zumba se pueden modificar a medida que avanza el embarazo.

De momento, no hay ningún estudio que indique qué posibles beneficios tiene este ejercicio sobre el bebé, pero una cosa está muy clara, un buen estado físico y psíquico de la futura mamá, favorecerá adecuadamente al bebé por nacer.

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